En 1987, llega a la salsa afirmando que se podía hacer música para bailar, sin sacrificar un buen mensaje, reconociendo que fue Rubén Blades el artista que le mostró el camino.
Se instala en Estados Unidos desde el año 1978, en los Ángeles. Inspirado por la música del jazz y el “rithm blues” americano, que fueron agregando nuevos sonidos a sus composiciones y así es como la vida se encargara de mostrarle los pasos a seguir y todos los caminos lo llevaron a la salsa. Se presenta en la ciudad de Miami en una audición para ser la voz líder de un grupo salsero y el demo que grabó esa tarde en que descubre su conexión con la música tropical, se convierte en su primera producción discográfica en Estados Unidos: “Amor de medianoche”.
De allí, lo demás, es historia conocida por millones de personas que a través de Iberoamérica han admirado su arte. Su imagen, alejada de los estereotipos de la salsa, se ganó la atención de nuevas audiencias, enriqueciendo el género y ganándose el apodo de “El príncipe de la salsa”.
Fue en 1988 cuando Puerto Rico (la Isla del Encanto), se convierte en su segunda patria, grabando la segunda producción titulada “Amor y alegría”, con éxitos como “Desesperado”, “Tú no le amas, le temes” y “Compréndelo”. Desde entonces, la carrera de Luís Enrique gana solidez y sus nuevos discos se convirtieron en números uno en ventas: “Mi mundo”, “Luces del alma”, “Una historia diferente”, “Luis Enrique Live”, “Dilema” y “Luis Enrique”, además de una docena de producciones grabadas en Costa Rica, Venezuela, México y Nicaragua. |
Te amo luis enrique...eres todo un hombre...(1admiradora)
ResponderEliminarhola soy Carolina de Argentina, ojala puedas volver nuevamente...gracias por tu musica!!
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